Lo cierto es que algunos individuos incluyen en su estilo de vida inactividad física y una alimentación en exceso; mientras que otros han desarrollado desordenes alimenticios, adicción al ejercicio o ambos. Por ello, en un esfuerzo por perder peso de manera rápida o prevenir un aumento, muchas personas son engañadas por dietas falsas y ejercicios que no proporcionan beneficios. Además, están también los estándares de mercadotecnia y publicidad que impulsan a la delgadez extrema y a seguir caminos rápidos con resultados efímeros. Las personas que se someten a este tipo de práctica atraviesan por aumento y pérdida de peso, y cuando recurren a la asesoría médica y nutricional se vuelven pacientes difíciles de motivar y mantenerse en un programa de control de peso..
Por ejemplo, un examen sobre las prácticas del control de peso de los adultos en los Estados Unidos divulgó que 38 por ciento de mujeres y 24 de los hombres intentaban perder su peso contando las calorías, participando en programas organizados de pérdida de peso, tomando suplementos especiales o pastillas en la dieta o el ayuno. Solamente 50 por ciento de los que intentaban perder peso usaron el método recomendado de restringir el consumo de alimentos calóricos e incrementar su actividad física en combinación con el consumo de suplementos alimenticios.
Asimismo, en un informe más reciente que se llevó a cabo en Estados Unidos sobre la actividad física de los adultos obesos durante su tiempo libre señalo que dos tercios efectúa de manera rutinaria alguna actividad para intentar perder peso; sin embargo solamente 20 por ciento siguió la recomendación de realizar actividad moderada por lo menos 30 minutos diariamente. El estudió mostró que la mayor parte de las personas evaluadas ejercita 30 minutos como mínimo, pero solamente una minoría ejercita por lo menos cinco veces por semana. Por lo tanto, se encontró una baja frecuencia de actividad física. En nuestro país, la situación no es diferente, pues la falta de información y bombardeo de publicidad incrementan el problema de sobrepeso.
Tradicionalmente se ha definido el sobrepeso como un peso mayor que el normal o saludable. Pero, no sólo el sobrepeso es importante, sino también la manera en como se distribuye la grasa en el cuerpo, pues esto ayuda a determinar el riesgo de alguna enfermedad coronaria. El índice cintura-cadera se asocia fuertemente a la grasa que se
encuentra en el cuerpo y a la que se encuentra localizada en la cavidad abdominal. La relación cintura-cadera es un indicador muy útil, se puede tomar de manera fácil y puede servir como herramienta para llevar un control. Es preciso mencionar que la grasa abdominal se asocia fuertemente a enfermedades como diabetes, hipertensión e hiperlipidemia.
Así, de acuerdo con la ubicación de la grasa en el cuerpo, la obesidad se puede clasificar en androide y genoide. La primera consiste en una acumulación excesiva de grasa en la zona de la cintura y menor en las otras partes del cuerpo; es la de mayor riesgo para las enfermedades del corazón, por estar la grasa más cerca de órganos importantes (corazón, hígado, riñones, etcétera); es más común en varones y se aprecia como una forma de manzana: Por su parte, la genoide se refiere a una menor concentración de grasa en la zona abdominal, y mayor en cadera, glúteos y muslos; es de menor riesgo para las enfermedades cardiovasculares; es más frecuente en las mujeres y se simula una forma de pera.
Sin embargo, algunos hombres pueden presentar obesidad genoide, y algunas mujeres obesidad androide. Cabe mencionar que la obesidad androide también se le llama obesidad superior del cuerpo; y a la obesidad senoide se le describe a menudo como obesidad baja del cuerpo. Para conocer y determinar la localización de la grasa, se puede usar el índice cintura-cadera. Generalmente, los adultos varones deben tener valores de entre 0.91-0.98; y las mujeres de 0.76 a 0.83 de lo contrario estarían en riesgo elevado y podrían tener consecuencias adversas para su salud.
Causas del sobrepeso y la obesidad muchas preguntas hay en torno al exceso de peso y obesidad. Algunas de ellas son:
¿Por qué se pierde o gana peso?
Un desequilibrio de la energía en el cuerpo da lugar a un aumento o pérdida de peso. Se da un balance energético cuando la aportación calórica iguala el gasto calórico, es decir, se crea un balance positivo cuando la entrada (toma de comida) excede el gasto (lo cual resta metabolismo y aumenta el nivel de la actividad). Por cada 3500 kilocalorías de exceso de energía se acumula 0,45 kilogramos de grasa en el cuerpo. Ahora bien, se produce un balance negativo cuando los gastos energéticos exceden la entrada de energía, lo cual puede ser provocado al reducir la toma de comida o al aumentar el nivel de actividad física.
Un déficit calórico de aproximadamente 3500 kilocalorías produce una pérdida de 0,45 kilogramos de grasa. Es muy fácil rebasar el número de calorías, por ello es importante aprender a leer las etiquetas y tablas nutricionales, pues muchos productos contienen calorías escondidas.
¿Cómo se miden las necesidades energéticas y los gastos energéticos?
La necesidad energética y el gasto se miden en kilocalorías (kcal). Una kilocalorías se define como una unidad utilizada para medir la cantidad de calor. En otras palabras, es la cantidad de energía necesaria para elevar la temperatura de 1 kilogramo de agua en un grado centígrado. Se utiliza para medir la producción de la energía y el equivalente calórico de varios alimentos. Estos alimentos se queman en un comportamiento cerrado en presencia del oxígeno, y la cantidad de calor liberada se mide exacto en kilocalorías. Una kilocaloría equivale a 1000 calorías.
La energía o la necesidad calórica es una función de la tarifa metabólica de un individuo y del nivel de actividad física. La tarifa metabólica se define como la cantidad mínima de energía (kilocalorías) necesaria para mantener las funciones fisiológicas básicas y esenciales, es decir, multiplicado por su nivel de actividad, la tarifa metabólica básica permite estimar las calorías que se necesitan para perder peso o mantener el actual; varía según la edad, género, tamaño y composición del cuerpo, así como el ambiente, la tensión y otros factores.
PRODUCCION DE ENERGIA Y CALORIAS
| Nutrimentos |
Producción de la Energía (Kcal/g) |
Equivalentes calóricos (Kilocalorías) |
| Carbohidratos |
4.1 |
5.1 |
| Proteínas |
4.3 |
4.4 |
| Grasa |
9.3 |
4.7 |