|
|
|
DETENGA EL TEXTO CON EL MOUSE
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| ¿Cómo hacer niños obesos? I |
|
|
|
|
|
|
A pesar de todo el arsenal de información que se proporciona acerca de la obesidad, en cuanto a su prevención y consecuencias para la salud, hoy en día aún existen mujeres que piensan que el crecimiento normal de sus hijos está fuertemente asociado con un exceso de peso, sin pensar que esta situación no tiene nada de saludable y que están provocando que en un futuro sus niños sean adultos obesos.
La obesidad empieza en los primeros días de vida
Un niño no se hace obeso de la nada, ni de un día a otro. La obesidad infantil es el resultado de varios factores que pueden actuar en conjunto. Entre ellos se encuentran las costumbres aprendidas a lo largo de la infancia sobre alimentación, actividad física, así como su actitud ante la comida.
|
|
 |
Aunque parezca exagerado hablar de bebés obesos o de comenzar a controlar lo que comen a tan sólo pocos meses de vida, no está de más decir que es precisamente durante esta etapa cuando aprenden ciertas actitudes y adquieren otras tantas costumbres que a la larga resultarán muy difíciles de quitar.
|
|
|
Si bien es cierto que otros factores determinantes para desarrollar obesidad son los genéticos, éstos no siempre son definitivos y se pueden combatir tomando las medidas adecuadas. En estos casos la resignación es lo último en que se debe pensar, es decir, jamás se tiene que asumir la idea de que si los padres o abuelos fueron o son obesos, los hijos también han de serlo.
|
|
Los primeros años de vida de un pequeño son esenciales en cuanto a su crecimiento físico y la forma en que se establecerán las pautas de alimentación que seguirá en el futuro. Hay que recalcar que entre más tarde se afronte el problema de obesidad infantil, más difícil será corregirlo.
Antes de nacer un bebé ¿qué puede influir para que tenga exceso de peso?
El riesgo de que un pequeño sea obeso inicia, incluso, antes de nacer, específicamente durante los últimos tres meses del embarazo, que es el momento en que el bebé acumula células grasas. Entonces entre más depósitos de grasa tenga el bebé en este período, mayores probabilidades habrá de que sea un niño obeso.
Otra causa importante por la que el bebé haya nacido con exceso de peso, es la diabetes gestacional, y si ésta no está controlada las posibilidades se incrementan. Lo que sucede con esta enfermedad es que altera el funcionamiento de la insulina en la mamá, lo que provoca que el pequeño reciba mucha más comida a través de la placenta.
Un factor determinante para evitar la acumulación de peso en el bebé es la alimentación de la madre. El pensamiento de que en el embarazo se tiene que comer por dos es erróneo, y con que se aumenten 300 calorías a la dieta de la embarazada es más que suficiente para que su hijo reciba lo que realmente necesita.
De igual manera, si hay mala nutrición durante el embarazo también afectará el desarrollo del bebé. Esto es porque si la alimentación no es la adecuada en función de la etapa que se vive, la placenta tendrá una capacidad más grande de absorción, situación que intervendrá en el peso del niño en el futuro.
¿Los bebés amamantados no serán niños obesos?
Numerosos estudios han demostrado la importancia de la lactancia materna durante los primeros meses de vida del bebé, y es que la leche materna es el alimento más adecuado en tanto tiene todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer sanamente, y su composición se adapte a cada etapa de su crecimiento. No existe ninguna fórmula láctea infantil que reproduzca la estructura exacta de la leche materna.
De acuerdo con estas investigaciones, los niños que han sido amamantados tienen menos probabilidades de ser obesos. La diferencia en el futuro con respecto a la obesidad la pueden hacer tan sólo dos meses de lactancia. Por lo tanto, entre más tiempo dure el amamantamiento, las probabilidades de obesidad disminuyen.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar el pecho a los bebés por al menos seis meses, en tanto otras instituciones de salud dicen que lo ideal es la lactancia durante un año.
Otros beneficios que otorga la lactancia materna al pequeño son: protección contra infecciones gastrointestinales y diarreas, así como de infecciones de oído y respiratorias; lo ayuda en su desarrollo neurológico; y lo cuida de las alergias.
Y entre las ventajas que ofrece para la madre se encuentran que: evita las hemorragias después del parto; logra que el útero vuelva antes a su tamaño original; y la protege contra el cáncer de mama y el de ovarios.
Artículo publicado en: www.todoensobrepesoyobesidad.org
|
|
|
|
|
|
|
|
|