Cuando nombro a la Carnitina como un nutriente semi-esencial me refiero a que nuestro organismo produce solo una cierta cantidad y que el resto es tomado de la dieta diaria. La Carnitina se encuentra fundamentalmente en las carnes rojas y en menor cantidad en los lácteos y los vegetales. Otros alimentos contienen cantidades muy pequeñas o incluso nada de Carnitina, por esta razón, la suplementación es una excelente opción para asegurar que cubrimos nuestro requerimiento diario y poder disfrutar mejor de sus beneficios.
Este magnífico nutriente es perfectamente compatible con nuestro metabolismo y no tiene efectos secundarios ya que si se toma en exceso nuestro cuerpo lo elimina fácilmente a través de la orina. Es muy importante que al adquirir una L-Carnitina busquemos una marca de confianza ya que existen productos que contienen un ingrediente muy similar denominado D-CARNITINA, que provoca efectos nocivos al organismo. En lo personal recomiendo la Carnitina marca Prowinner que utiliza una materia prima que ha sido reconocida mundialmente como la de mayor pureza y biodisponibilidad.
Hay que recordar que la Carnitina es la sustancia responsable de transportar los ácidos grasos dentro de las células de nuestro cuerpo, específicamente al interior de unos orgánulos celulares llamados mitocondrias que se encargan de la producción de energía. Este transporte tiene especial relevancia en el corazón y en los músculos debido a que los ácidos grasos son el principal combustible de estas estructuras. Dicho de otro modo, sin la Carnitina no podríamos metabolizar gran parte de las grasas que consumimos y la producción de energía disminuiría además que la grasa se acumularía en nuestro cuerpo ocasionando problemas de sobrepeso y obesidad. Esta es la razón principal por la que los Nutriólogos recomendamos el consumo de L-Carnitina para aumentar el nivel energético y ayudar en la pérdida de peso.
Por otro lado, debido a que el consumo de la Carnitina ayuda a mejorar la resistencia ante el agotamiento físico y a disminuir de manera considerable el dolor de cuerpo que se presenta después del ejercicio (juega un papel importante en la disminución de la producción del ácido láctico), la Carnitina es un compuesto que mucho tiempo fue utilizado casi exclusivamente por culturistas y atletas de alto rendimiento. Sin embargo, últimos descubrimientos la convierten en un nutriente de gran utilidad para cualquier deportista independientemente de la intensidad de su entrenamiento e incluso, concluyen que se trata de un compuesto fisiológicamente beneficioso que reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas, además de sus funciones nutritivas básicas.
En este sentido, la administración de Carnitina ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de afecciones cardiovasculares (sobre todo cuando se intenta mejorar el rendimiento físico) como angina de pecho, infartos, arritmia e insuficiencia cardiaca. Además, es bastante útil cuando queremos disminuir nuestros niveles de triglicéridos en sangre que como sabemos es en sí mismo un factor de riesgo para padecer las enfermedades del corazón antes mencionadas. Igualmente, algunas bibliografías dicen que el consumo de L-Carnitina también puede disminuir el depósito de grasa en el hígado asociado al abuso del alcohol.
Por último, se siguen realizando cada vez más estudios con la finalidad de encontrar otros beneficios del consumo de L-Carnitina, por ejemplo mejorar la tolerancia al ejercicio en personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica mejor conocida como enfisema. |