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EL AJO,
UN EXCELENTE ANTICOAGULANTE
Ayuda a evitar embolias
La
coagulación de la sangre es un proceso defensivo
que, entre otras cosas, evita las excesivas pérdidas
sanguíneas tras alguna herida. Sin embargo, esta
cualidad puede tomarse negativa cuando se llagan a formar
coágulos
o trombos dentro del organismo.
Esto
se debe a que la sangre mantiene un difícil equilibrio
dentro del sistema vascular y puede pasar con mucha
facilidad al estado sólido, con formación
de coágulo. Las plaquetas o trombocitos son células
que presentan una sensibilidad especial al ponerse en
contacto con la pared vascular lesionada, de descomponen
en pocos segundos y liberan una sustancia activa capaz
de desencadenar la coagulación.
Una
consecuencia de esta coagulación es la llamada
trombosis, que consiste en una lentitud patológica
de la corriente sanguínea con inflamación
de la pared vascular causada por arteriosclerosis
o por traumatismo. La trombosis puede generar un coágulo
que obstruye no sólo las arterias o venas correspondientes,
sino que también puede movilizarse y emigrar,
impulsado por la misma corriente, hasta a un vaso que
sea demasiado estrecho y no le permita pasar, provocando
una embolia.
Para
prevenir o controlar estas afecciones, se utilizan medicamentos
conocidos como antiagregantes plaquetarios que contenga
ácido acetil salicílico, pero no siempre
son muy recomendables, ya que pueden provocar otros
problemas de riesgo para la salud.
Estudios
recientes realizados por los médicos Martín
Bailey y Jack Vanderhoeck, investigadores de la Universidad
de Washington, determinaron que el consumo habitual
del ajo manifiesta una actividad anticoagulante, es
decir, cambia las propiedades de aglutinación
de la sangre, inhibiendo la formación de coágulos
peligrosos.
Esta
propiedad del ajo se debe al Allicina, sustancia con
la cual ha estado experimentando un grupo de investigadores
de la India. Esta sustancia es capaz de inhibir la formación
de coágulos, actividad resultante de la agregación
plaquetaria y la actividad de la fibrina (sustancia
proteica formada durante la coagulación sanguínea).
El
ajo
es un nutrimento con múltiples beneficios que,
lamentablemente, por su sabor y olor, no es utilizado
de manera regular en la dieta. Afortunadamente hay otras
formas de consumirlo y aprovechar las propiedades medicinales
que ofrece.
El
aceite o polvo de ajo es una buena opción, ya
que conserva todas las sustancias activas del ajo fresco
y sus beneficios; se encuentra deodorizado o combinado
con aceite de perejil,
lo que evita el mal aliento y proporciona además
propiedades diuréticas y desinfectantes.
A
pesar de su insignificante apariencia, el ajo ha demostrado
ser un buen aliado del hombre através de los
años y de constantes estudios e investigaciones.
Día con día se encuentran mayores beneficios
y propiedades medicinales que no deberían desaprovecharse.
- (AEE).
Fuente:
AEE (Asociación de Editores de los Estados)
Propiedades
del ajo:
- El
ajo estimula el apetito, activa las funciones digestivas,
es antiasmático y antiséptico.
- Se
usa frecuentemente ante la falta de apetito, digestiones
lentas y diarreas persistentes.
- Disminuye
la presión
arterial.
- Muy
adecuado contra la arteriosclerosis
y la bronquitis.
- Para
aliviar los dolores reumáticos se aplican cataplasmas
de ajo machacado.
- Resulta
muy apropiado como condimento debido a que actúa
preferente sobre el estómago y el intestino.
El
principal uso en medicina popular es en las enfermedades
de las vías
respiratorias. Para combatir la bronquitis y la
tosferina se administran preparados de este vegetal:
el zumo fresco, los dientes triturados en leche con
miel o zumos dulces preparados según antiguas
recetas.
Artículo
tomado del Diario de Yucatán, el día martes
1 de Junio de 1999.
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