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Tribuna médica
La
dieta a base de soya
podría evitar las complicaciones luego de una
cirugía de corazón, según investigaciones
en roedores
NUEVA
YORK, 31 de agosto (Servicio informativo HealthScout.com).-
Coma soya antes de una operación del corazón
y podría tener menos complicaciones después.
Nuevos estudios animales revelaron que propiedades similares
a las del estrógeno presentes en la soya podrían
reducir el riesgo de algunas complicaciones comunes
posteriores a una operación del corazón.
Ya
mostramos en estudios previos que el estrógeno
puede proteger al corazón durante una cirugía
cardíaca. Ahora demostramos que los mismos efectos
positivos podrían ser resultado de los fitoestrógenos
presentes en la soya -explica David Gross, coautor del
estudio y profesor en la Facultad de Medicina Veterinaria
de la Universidad de Illinois.
Los
fitoestrógenos
son sustancias vegetales que actúan como un estrógeno
natural muy débil en humanos.
El
Dr. Gross- dice que el objetivo de la investigación
era determinar la forma como esas sustancias protegen
al corazón, de manera que puedan desarrollarse
fármacos para promover los efectos positivos
del estrógeno sin el impacto nocivo en otras
partes del cuerpo. Los estrógenos se asocian
con un aumento de los casos de cánceres de seno
y útero.
El
problema con la soya, como con cualquier sustancia natural,
es que es difícil controlar los efectos que una
persona va a experimentar -explica.
Los
cardiólogos señalan que la investigación
es promisoria, pero se preguntan si los resultados en
animales se aplicarán en humanos.
El
estudio involucro a cinco grupos de ratas hembras, a
las cuales les extirparon los ovarios para detener la
producción de estrógeno. Tres meses antes
de una operación cardíaca, el primer grupo
de ratas recibió una dieta alta en proteína
de soya e isoflavone,
un componente fitoestrogénico de soya similar
al estrógeno humano. El segundo grupo recibió
la misma dieta, pero se agrego un fármaco para
bloquear los efectos del estrógeno. El tercer
grupo recibió una dieta alta en soya, pero baja
en fítoestrógenos. El cuarto grupo consumió
una dieta libre de todos los litoestrógenos,
y el quinto grupo recibió una dieta normal para
roedores que no contenía soya ni fitoestrógenos.
Después
de tres meses, se practicó en las ratas un procedimiento
que imitaba a una operación cardíaca en
humanos: se les extrajeron los corazones, el flujo de
sangre se interrumpió durante 30 minutos, a lo
que siguió una infusión de un sustituto
de la sangre. Luego se les volvieron a implantar los
corazones y se permitió su funcionamiento durante
dos horas.
Las
ratas que comieron soya alta en fitoestrógenos
fueron las que reportaron los mejores resultados, con
una tasa más reducida de complicaciones postoperatorias,
incluyendo inflamación del tejido
cardíaco. También tuvieron niveles más
saludables de flujo sanguíneo coronarlo general.
El
Dr. Gross afirma que los otros cuatro grupos sufrieron
daños específicos en el corazón
similares a los que sufren los humanos que se someten
a una operación a corazón abierto.
-Fue
evidente que las ratas que tenían la protección
de la dieta en soya alta en fitoestrógenos evolucionaron
mejor, lo que refuerza nuestros estudios iniciales que
mostraron los efectos protectores del estrógeno
sobre el corazón durante y después de
una cirugía -agrega.
La
investigación se publicará en la próxima
edición del American Journal of Physiology: Heart
and Circulatory Physiology.
El
Dr. Edmund Herrold destaca que por lo menos parte del
criterio que se utilizó en el estudio con ratas
no se aplica en humanos.
Durante
una operación a corazón abierto en humanos,
probablemente el órgano se detenga durante más
de 30 minutos, y cuando se reactiva, no es con un sustituto
de la sangre, sino con sangre; de ser posible, la propia
sangre del paciente -recuerda.
Además,
señala que las dos horas durante las cuales se
estudiaron postoperatoriamente los corazones de las
ratas no es tiempo suficiente para documentar algún
resultado duradero.
No
sabemos si terminarían sufriendo los mismos problemas
que las otras ratas del grupo después de dos
horas, o si desarrollarán problemas peores. No
hay forma de saber eso por ahora -enfatiza.
No
obstante, dice que "aun si la terapia soya-estrógeno
ofreciera una leve ayuda para la recuperación
en las horas posteriores a la operación, bien
valdrían la pena los esfuerzos dietéticos".
Diario
de Yucatán. Sección Salud, Tribuna médica.
1 de Septiembre de 2001.
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