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Entrenamiento
con Pesas y Densidad Ósea.
El
tejido
óseo se fortalece o se debilita, dependiendo
de si se hace o no ejercicio y del tipo de ejercicio
realizado. Otros factores que influyen son la alimentación,
suplementación nutricional como las isoflavonas
de soya, exposición a la luz solar, herencia
y edad. Las áreas principalmente comprometidas
con la desmineralización ósea son las
vértebras lumbares y el extremo superior del
fémur. Esto se debe principalmente al predominio
de hueso trabecular o esponjoso sobre el hueso compacto.
Ya que el hueso trabecular es muy influenciable por
las fuerzas mecánicas a que es sometido, una
forma segura de acelerar la pérdida de tejido
óseo es permanecer en cama inactivo. La manera
para aumentar la densidad ósea es el ejercicio.
Éste provee un efecto osteogénico, es
decir, formador de hueso. Este efecto se da cuando se
realiza actividad por arriba de lo normalmente habituado.
Se debe entonces llegar a un umbral mínimo de
estímulo para lograr el efecto osteogénico.
El entrenamiento con pesas es una modalidad de ejercicio
excelente para aumentar la densidad ósea. Se
han probado diferentes protocolos de entrenamiento con
pesas y definitivamente unos son mejores que otros respecto
al efecto osteogénico. El cuerpo humano tiene
una impresionante capacidad de recuperación,
ya que el adecuado ejercicio con pesas aumenta la densidad
ósea en niños, adultos, personas de la
tercera edad, tanto en personas previamente sedentarias
como en atletas. Cuando se desea aumentar la densidad
ósea, los programas de ejercicios deben ser diseñados
enfocando que la fuerza mecánica estimule el
área de interés. Por ejemplo, el trotar
sería un ejercicio adecuado para el fémur
pero inadecuado para aumentar la densidad ósea
en la muñeca.
Aplicaciones.
En un programa de entrenamiento con pesas destinado
a inducir un efecto
osteogénico deben seleccionarse adecuadamente
los ejercicios, el orden de éstos, las series
por ejercicio y las repeticiones máximas por
serie, es decir el volumen y la intensidad.
Si
lo anterior lo acompañamos con una buena alimentación
y suplementación nutricional como por ejemplo
las isoflavonas de soya estaremos formando huesos fuertes
que en la edad adulta y tercera edad se traduce en una
mejor calidad de vida.
Realizó:
Felipe de Jesús García López. Lic.
en Nutrición. Maestría en Ciencias del
Deporte. Certified Personal Trainer. e-mail fgarciafitness@lycos.com
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Enero-05-2005
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