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Glucosamina
sulfato, suplemento natural para la osteoartritis.
El
cuerpo humano produce glucosamina,
por lo cual es una sustancia natural. Sus funciones
fisiológicas sobre las articulaciones son las
de estimular la producción de sustancias llamadas
glucosaminoglucanos (componentes estructurales del cartílago),
así como promover la incorporación de
azufre (elemento
que obtenemos de los alimentos) en el cartílago.
Dado este efecto, la glucosamina sulfato puede ser la
mejor forma de glucosamina. No hay alimentos ricos en
glucosamina, las fuentes comercialmente disponibles
de glucosamina son extraídos del cascarón
o caparazón de los camarones, langostas y cangrejos.
Conforme se envejece declina la habilidad para producir
suficiente glucosamina. El resultado es que el cartílago
de las articulaciones
pierde su capacidad para actuar como absorbente de impacto.
Las articulaciones que cargan el peso del cuerpo, como
las rodillas y cadera, así como las de las manos,
son las más afectadas. En las articulaciones
afectadas hay una mayor cantidad de destrucción
del cartílago, seguida por endurecimiento y formación
de protuberancias en los márgenes de las articulaciones,
lo que resulta en dolor, deformidad y limitación
del movimiento de la articulación.
La glucosamina
está disponible como glucosamina sulfato, glucosamina
hidroclorada y N-acetil-glucosamina. La glucosamina
sulfato es la forma preferida y por lo tanto, a la que
se hará referencia en el resto del artículo.
Estudios detallados en humanos sobre absorción,
distribución y eliminación de glucosamina
sulfato vía oral, muestra una absorción
del 98%. Una vez absorbido, viaja principalmente a los
tejidos de las articulaciones, donde se incorpora a
la matriz del cartílago en tejido conectivo,
ligamentos y tendones.
El principal uso de la glucosamina
sulfato es el tratamiento de la osteoartritis
o enfermedad degenerativa de las articulaciones, forma
más común de artritis. La glucosamina
es una forma natural, segura, efectiva y alterna a la
aspirina y a otros fármacos antiinflamatorios
no esteroideos. Las investigaciones clínica y
experimental indican que los fármacos actuales
utilizados para el tratamiento de osteoartritis podrían
producir beneficios a corto plazo sobre los síntomas
pero de hecho aceleran el proceso de destrucción
articular. Un efecto colateral muchas veces no mencionado
de la aspirina y de otros fármacos antiinflamatorios
no esteroideos (como la indometacina) es la inhibición
de la reparación del cartílago y la aceleración
de la destrucción del mismo. Varios estudios
científicos doble ciego han mostrado que la glucosamina
sulfato produce mejores resultados que los fármacos
antiinflamatorios no esteroideos en aliviar el dolor
e inflamación de la osteoartritis, a pesar del
hecho de que la glucosamina
muestra poco efecto anti-inflamatorio directo y no muestra
efectos analgésicos directos (quitar el dolor).
Mientras que los fármacos antiinflamatorios no
esteroideos alivian los síntomas y podrían
de hecho promover el proceso de enfermedad, la glucosamina
sulfato parece ir sobre la causa de la osteoartritis.
Los resultados benéficos de la glucosamina son
más obvios a largo plazo, dado que no es un medicamento
anti-inflamatorio o analgésico por sí
mismo, por lo que toma mayor tiempo apreciar sus beneficios
en comparación con los de los fármacos
antiinflamatorios no esteroideos. Por ejemplo, en un
estudio se comparó la glucosamina
sulfato con el ibuprofeno (sustancia activa del
advil, por mencionar alguno) sobre el dolor articular.
Éste disminuyó más en las primeras
dos semanas en el grupo de ibuprofeno. Sin embargo,
para la semana cuatro, el grupo con glucosamina sulfato
obtuvo mejores beneficios, ya que, además de
disminuir el dolor en un grado significativamente mayor
que con el anti-inflamatorio, hubo regeneración
articular, situación que continuó efectuándose
varios meses después de concluido el tratamiento.
Hasta la fecha, la glucosamina sulfato es bien tolerada
y no se han reportado reacciones alérgicas. Los
estudios en deportistas con osteoartritis han mostrado
excelentes resultados sobre la inflamación dolorosa
y los beneficios de la glucosamina
permanecen semanas después de descontinuado su
uso. Si desea tomar glucosamina
sulfato consulte a su profesional de la salud familiarizado
con el uso de suplementos nutricionales, si es diabético
debe tomar precauciones extra.
Referencias.
Shield MJ, Anti-inflammatory drugs and their effects
on cartilage synthesis and renal function. Eur J Rheumatol
Inflam 13,7-16 1993.
Vaz AL. Double-blind clinical evaluation of the relative
efficacy of ibuprofen and glucosamina sulfate in the
management of osteoarthrosis of the knee in out-patients.
Curr Med Res Opin 8, 145-149, 1982
Colaboración.
Felipe de J. García López e-mail:
fgarciafitness@lycos.com
Nutriólogo Posgraduado en Ciencias del Deporte.
Certified Personal Trainer.
Abril-02-2005
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