|
La Nutrición como punto Fundamental
del Desarrollo Muscular en el Físico-culturismo.
Primera
parte (I)
El
físico-culturismo es el deporte donde más
se habla de los alimentos, tratando siempre de encontrar
los secretos para mejorar el crecimiento
muscular. Muy a menudo se buscan los complementos
de moda, los más actualizados o de las marcas
más comerciales, creyendo que pueden ser fundamentales
dentro de la nutrición.
Desgraciadamente, estos son productos demasiado caros
y que no garantizan los resultados que la gente espera.
También estos productos se prestan para que la
gente que se encarga de las instrucciones dentro de
los gimnasios venda a precios estratosféricos
aprovechándose que el deportista quiere ganar
peso a como de lugar y come lo que su asesor le diga.
Pero muchas veces los instructores no tienen las suficientes
bases para preparar a un atleta de alto rendimiento
o profesional.
Existen muchos mitos y falacias acerca de la nutrición,
por lo tanto, la gente trata de encontrar la panacea
que le de la ventaja o el éxito en las competencias.
Sin embargo, a veces los experimentos que realizan no
tienen tantos resultados como esperaban.
La alimentación es una práctica que realiza
todo ser humano desde que nace, entonces esto se hace
muy habitual, dejándole de dar la importancia
adecuada. Recordemos especialmente que la fuente de
la vida se lleva a cabo, nada más y nada menos,
que por los alimentos. Gracias a ellos podemos encontrar
todos los nutrimentos que necesitamos, siempre y cuando
estos se coman en cantidades suficientes, ya que éstos
son los que se encargan de contribuir la regeneración
de todos los tejidos y evitar las enfermedades que hoy
en día nos acosan.
La nutrición a evolucionado en los últimos
años y cada vez se les han encontrado más
propiedades a los alimentos, gracias a la Ciencia de
la Tecnología de los Alimentos. Ésta que
se encarga de estudiar las propiedades de los mismos,
de tal modo que ahora es más fácil para
los profesionales de la nutrición equilibrar
mejor los alimentos y por consecuencia los nutrimentos.
Todos estos descubrimientos también han beneficiado
al deporte en general, principalmente al físico-culturismo,
que es de los más celosos que existen a nivel
nutricional, en el que el físico-culturista es
el que más se preocupa por su nutrición.
Uno de los nutrimentos a los que más le dan énfasis
es a las proteínas, pues estas son las que se
encargan de la regeneración de los tejidos musculares,
pero también tienen otras funciones como son
la regeneración
de las uñas, pelo, piel, etc. De hecho, a
veces los físico-culturistas las consumen demasiado;
tanto, que el organismo las utiliza como energía,
lo que a nivel económico representa un gasto
muy elevado.
Este nutrimento se recomienda que se consuma moderadamente
o con cuidado por que grandes concentraciones de proteína
pueden lesionar los riñones, produciéndose
una insuficiencia renal.
Los principales alimentos que contienen buena calidad
de proteínas, son el pollo, pescado, huevo, principalmente
la clara ya que la yema contiene mucha grasa y colesterol
(250mg por yema), leche, yogurt, queso, requesón,
queso cotagge, atún y pavo.
Los
carbohidratos
son la fuente principal de energía. De todos
los nutrimentos es el que mayormente se debe de consumir
en la dieta diaria; aproximadamente 50 a 60 %.
Se clasifican en carbohidratos simples y complejos.
Los simples se encuentran en el azúcar de mesa,
frutas y verduras. Los complejos están en todos
los cereales. El abuso de estos alimentos pueden promover
el aumento de tejido adiposo o una de las enfermedades
más peligrosas en México que es la diabetes.
De esta manera nos marca la pauta que este nutrimento,
como los demás, debe de consumirse en cantidades
reguladas. Más adelante se profundizará
acerca de cada nutrimento.
Las grasas son un nutrimento que es muy temido en el
mundo del físico-culturismo, pero que también
es indispensable para el organismo, ya que sin su presencia
se corre el riesgo de tener una deficiencia de vitaminas
liposulubles, como la vitamina E, conocida como alfa tocoferol, la vitamina
D o colecalciferol, vitamina A o retinol y vitamina
K o menaquinona. Estas vitaminas solo pueden ser sintetizadas
en presencia de las grasas.
Las grasas también se clasifican en saturadas,
que son de origen animal y polisaturadas, que son de
origen vegetal. Generalmente se recomiendan las de origen
vegetal, que en cantidades correctas son vitales para
el organismo. Éstas las contienen las semillas
de girasol, nueces, almendras, semilla
de calabaza, cacahuates, nuez de la india, entre
otras.
Las grasas saturadas son menos recomendadas debido a
que éstas son de origen animal y hay antecedentes
de que promueven la acumulación del colesterol
en las arterias y la elevación de los triglicéridos
en la sangre.
Las vitaminas también son sustancias indispensables
para el funcionamiento metabólico y fisiológico
de los seres vivos. Es importante mencionar que estas
sustancias se recomiendan en cantidades relativamente
pequeñas ya que el consumo elevado puede traer
una toxicidad llamada hipervitaminosis.
Existe una clasificación de las vitaminas en
liposolubles e hidrosolubles. Anteriormente se mencionó
que las liposolubles se sintetizan en presencia de las
grasas. Las hidrosolubles se sintetizan por medio del
agua. Su consumo es importante, ya que estas pueden
evitar algunas enfermedades y también actúan
en el metabolismo energético. Se a demostrado
que las vitaminas no dan energía por sí
solas y es importante mencionar esto porque la gente
consume megadosis creyendo encontrar la respuesta al
agotamiento de la rutina diaria.
Las encontramos en los productos de origen vegetal (verduras,
frutas) y productos de origen animal. Es importante
mencionar que es recomendable utilizar las vitaminas
de productos naturales y de esta manera también
los alimentos le proporcionarán otros elementos,
como la fibra. En cambio, si solo consumen complementos
su disposición no es tan efectiva como la natural
y además su costo es muy elevado.
Los últimos nutrimentos de los cuales vamos a
hablar son muy importantes, aunque se tomen en cantidades
traza no quiere decir que no sean importantes en la
nutrición. Estos son los minerales, sustancias
cuya principal función es regular los impulsos
eléctricos del sistema nervioso central y algunas
reacciones bioquímicas del metabolismo de los
nutrimentos. Estos minerales son sodio, potasio, magnesio,
cloro, hierro, zinc, fósforo, calcio y flúor.
Se encuentran en el agua, frutas, verduras y productos
animales.
Es importante mencionar que el agua es el nutrimento
principal del cual está formado el cuerpo humano,
aproximadamente el 70%. Es por eso que la hidratación
es primordial para la vida.
El agua también forma un papel muy importante
en la regulación de la temperatura corporal,
evitando un golpe de calor y un paro cardiaco simultáneamente.
Este breve resumen es para dar una idea de la infinidad
de funciones y la gran importancia que tienen los nutrimentos
en el proceso de la vida, desde que nacemos hasta que
morimos.
Pero ya entrando en materia del físico-culturismo,
estos nutrimentos en conjunto son los que van a dar
la pauta para un mejor desarrollo muscular. Pero si
hay deficiencias nutricionales, estos resultados se
verán afectados, ya que indudablemente por falta
de estos nutrimentos no se llevarán a cabo algunas
reacciones químicas, por decirlo de esta manera.
Es decir que entre más completos sean los programas
de alimentación, se tienen más probabilidades
de desarrollar la masa
muscular.
Otro punto importante es que los programas deben ser
suficientes en sentido de la cantidad de alimentos que
se deben ingerir. Aquí se toma en cuenta el peso,
talla, sexo, edad, actividad física del día
y programa de entrenamiento. Es decir, las cargas de
trabajo que exigen los entrenamientos en peso, repeticiones,
series, objetivos y tiempo del atleta.
Para llevar a cabo un buen desarrollo muscular, hay
que tener un buen fundamento de nutrición y saber
realmente el funcionamiento de los alimentos. Dentro
del físico-culturismo siempre se busca la panacea,
el alimento o complemento mágico que lleve al
éxito en la competencia. Lamentable no es así,
por que un alimento o un complemento por sí solos
no tendrían la capacidad de llevar a cabo un
proceso metabólico.
Es importante saber y aplicar las leyes de la alimentación
adaptadas al físico-culturista. Estas leyes llevan
un fundamento adecuado para las necesidades de los nutrimentos
que requieren los músculos para ser hipertrofiados
o desarrollados óptimamente.
-
Ley de la cantidad: La cantidad de alimentación
debe ser suficiente para satisfacer las exigencias
energéticas del organismo y mantener su equilibrio.
-
Ley de la calidad: El régimen alimentario debe
ser completo en su composición para ofrecer
al organismo, que es una unidad indivisible, todas
las sustancias que lo integran.
-
Ley de la armonía: La cantidad de los diversos
principios que integran la alimentación deben
guardar una relación de proporciones entre
sí.
-
Ley de la adecuación: La finalidad de la alimentación
está supeditada a su adecuación al organismo.
Estas
leyes se relacionan y complementan entre sí;
para que la alimentación sea normal, deben cumplirse
todas ellas y el abandono de una lleva, necesariamente,
al incumplimiento de las otras.
Desde que fueron formuladas, estas leyes han demostrado
su validez y el trabajo de los investigadores las ha
enriquecido cada vez más.
La
primera ley, relacionada básicamente con el aporte
energético de la dieta y su equilibrio, previene
una alimentación insuficiente o excesiva.
Así mismo, se conoce la importancia del ejercicio
físico para permitir una mejor utilización
de la energía y los alimentos estructurales,
de manera que en forma esquemática puede afirmarse
que a igual deficiencia energética en la alimentación,
el sujeto que hace determinado ejercicio físico
se desnutre menos que el que no lo hace.
Las recomendaciones, los requerimientos teóricos
y los cálculos para casos determinados deben
verse como apreciaciones lógicas, pero en la
prescripción y análisis de una dieta puede
aceptarse no estático, sino evolutivo y dinámico,
teniendo presente, entre otros aspectos, la edad biológica
y la masa acumulada, en especial la masa tisular activa
o masa magra.
En segundo lugar, destaca el hecho de que la normalidad
y beneficio de una alimentación solo puede juzgarse
a posteriori, es decir, por sus resultados sobre la
salud, composición corporal y, en su caso, sobre
el crecimiento.
La calidad de la alimentación se relaciona con
el concepto de carencia, pero también con el
de exceso. Por sí solo, el exceso en la cantidad
absoluta de algunos de los componentes de la dieta,
independientemente de las relaciones de proporción
que entre ellos deben existir, puede tener efectos nocivos
para la nutrición.
La carencia o el exceso de nutrimentos en la dieta actúan,
en términos finales, sobre el organismo, en función
de que éste es una unidad indivisible. En determinados
momentos, la falta exógena de un nutrimento es
suplida utilizando el nutrimento "endógeno"
disponible en ese momento, lo cual evita sufrimiento
orgánico derivado de ese nutrimento. De la misma
manera, el exceso de nutrimentos proporcionados por
la dieta puede no ser absorbido o puede ser oportunamente
eliminado por los emuntorios.
La cantidad realmente necesaria de nutrimentos depende
por lo tanto de esa unidad fisiológica que constituye
la masa magra como un todo.
Probablemente la tercera ley, la del equilibrio o armonía
en las proporciones de los nutrimentos, fue la menos
comprendida al formularse y ha sido la menos aplicada.
Por otra parte, es la que ha resultado más difícil
de enriquecer. Concepto tan básico como el equilibrio
de los nutrimentos energéticos se desconocen
o no se observan en la práctica. A pesar de ello,
gradualmente se logra mayor información para
determinar mejores relaciones de proporciones entre
los componentes de la dieta.
Cada vez resulta más claro que el pretender juzgar
rígidamente los beneficios de la alimentación
a través de una serie de índices o relaciones
aritméticas es inadecuado. Éstos solo
sirven como indicadores, pero no como patrones absolutos.
Pretender otra cosa sería absurdo. Pero, dentro
de esas limitaciones, son útiles. En efecto,
las variables que intervienen en la adecuación
o inadecuación de las proporciones de la relación
de los diversos nutrimentos son muchas y dependen de
diversos factores: composición química
de los alimentos considerados en forma aislada, de la
dieta considerada como un todo, de la peculiar fisiología
del aparato digestivo en su caso y momento dado, de
las diversas necesidades alimenticias de las células
que constituyen la masa tisular activa y de las funciones
de excreción. Todos estos mecanismos desencadenan
una serie de mecanismos homeopáticos, que por
lo general bastan para mantener la normalidad de la
composición corporal en un equilibrio dinámico
extraordinariamente armónico.
Si
se analiza la cuarta ley de la alimentación,
surge pronto su gran importancia, sobre todo en lo que
se refiere a la fisiología. Dos aspectos deben
ser considerados al respecto: La adecuación a
la fisiología - normal o anormal- del aparato
digestivo y la adecuación a la fisiología
del organismo como un todo. Hay que insistir en que
cuando se aplica una alimentación, esto es, cuando
se usa la dieta como un agente nutricional en el entrenamiento,
para que sea correcta debe ser adecuada aunque no necesariamente
normal.
En el físico-culturismo se habla demasiado de
los aminoácidos, utilizando grandes cantidades
de éstos en forma de complementos. Daremos una
explicación de cómo realmente se maneja
en la literatura y cómo lo explican.
Lic. Octavio Servin
Director General, Iron Gym Querétaro.
Tomado
de la Revista Físico y Fitness.
Ver
la continuación de este artículo...(Parte
II)
Diciembre-3-2004
|