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La Nutrición como punto Fundamental
del Desarrollo Muscular en el Físico-culturismo.
Segunda
Parte (II)
AMINOÁCIDOS
ESENCIALES
Todos los aminoácidos
participan en la síntesis protéica y son
intrínsecamente disponibles en el metabolismo.
Pero entre ellos hay algunos que no pueden ser sintetizados
por el hombre en la medida de sus necesidades; a esos
aminoácidos se les conoce como esenciales o indispensables
en la dieta, de acuerdo con lo propuesto por Rose. En
cambio, los "no esenciales" pueden ser rápidamente
sintetizados en el organismo a partir de algunos compuestos
nitrogenados. Hay que insistir en que todos son componentes
normales de las células y elementos no sustituibles
en su función. Aún si solo falta algún
aminoácido esencial en la dieta, el efecto es
casi tan grave como si faltara toda la proteína.
Los aminoácidos esenciales son nueve: isoleucina,
leucina, lisina,
metionina, fenilalanina, treonina, triptofano , valina
e histidina.
Dada su importancia, que se demuestra tan claramente
con relación al crecimiento, es obvio que las
necesidades de estos aminoácidos son evaluadas
con relación a cada kilogramo de peso.
Los aminoácidos esenciales se encuentran en cantidades
importantes en los alimentos de origen animal. Por esta
razón, las proteínas animales se consideran
de alto valor biológico. El valor biológico
de una proteína depende de la presencia en ella
de los aminoácidos esenciales en cantidades adecuadas.
Existen proteínas cuyo valor biológico
se ve limitado por un aminoácido esencial que
está presente con notoria insuficiencia. Por
esto, a tal aminoácido se le llama "limitante"
de esa proteína. Esto quiere decir que si alguno
de los aminoácidos esenciales no se encuentra
presente o se encuentra en muy bajas concentraciones,
es suficiente para decir que esa proteína tiene
un valor biológico bajo. Esto sucede en los vegetales
o en algunos granos, como el maíz, cuyo aminoácido
limitante es el triptófano. En pocas palabras,
para que una proteína sea de buena calidad debe
contar con todos los aminoácidos esenciales y
en concentraciones suficientes.
Los aminoácidos no esenciales son once, los cuales,
como ya hemos recordado, se sintetizan por el organismo
a partir de productos nitrogenados o procesos bioquímicos
intermedios del ciclo de Krebs y otras vías metabólicas.
Son los que se citan a continuación:
Tirosina, Glicina, Alanina, Cisteína, Serina,
Ácido Aspártico, Asparagina, Ácido
glutámico, Glutamina,
Arginina y Prolina.
A continuación mencionaremos brevemente las vías
de síntesis de estos aminoácidos no esenciales.
-
Reacciones claves del metabolismo de los aminoácidos.
Hay
dos reacciones principales esenciales para el metabolismo
de los aminoácidos: transaminación y desaminación
oxidativa.
La transaminación convierte un aminoácido
en otro. Las aminotrasferasas o transaminasas catalizan
la trasferencia del grupo amino NH3+ de un aminoácido
a un alfa cetoácido (bien sea piruvato, oxalacetato
o, más a menudo, alfa cetoglutarato). Se forman
un nuevo aminoácido y un nuevo cetoácido.
Si el que acepta es el alfa cetoglutarato, entonces
se forma ácido glutámico.
Todas las reacciones de transaminaciones son completamente
reversibles.
Las aminotrasferasas se encuentran en el citosol y en
la mitocondria.
-Mecanismo.
Todas las aminotrasferasas requieren piridoxal-fosfato,
un derivado de la vitamina B12, como cofactor. El piridoxal-fosfato
se une de manera covalente a un residuo lisina en la
zona activa de la enzima y, por consiguiente, toma parte
en la reacción.
Las dos transaminasas generalmente más comunes
son la alanina-aminotrasferasa y la aspartato-aminotrasferasa.
Las transaminasas son clave en el metabolismo de los
aminoácidos. Se utilizan tanto en su síntesis
como en su rotura. Durante esta última, todos
los grupos amino se trasfieren finalmente al alfa cetoglutarato,
porque solo el ácido glutámico puede presentar
una desaminacion oxidativa rápida.
La ácido glutámico-deshidrogenasa elimina
el grupo amino del ácido glutámico, dejando
el esqueleto de carbono. Estos esqueletos de carbono
(alfa-cetoácidos) son todos productos intermedios
glucolíticos y del ciclo de Krebs.
Cabe mencionar que todos estos son procesos bioquímicos
de síntesis de sustancias que dan origen a otras,
donde algunos son reversibles.
Durante mucho tiempo la nutrición deportiva se
ha centrado en las proteínas y en cuánto
es lo mejor. Los primeros deportistas comían
mucha carne para aumentar sus cualidades, como la fuerza
y velocidad. Más tarde, la lógica llevó
a pensar que los músculos, compuestos en la mayor
parte de proteínas, necesitaban su propia sustancia
para crecer o recuperarse después del ejercicio.
Después de todo, los primeros estudios sobre
el metabolismo del ejercicio describieron erróneamente
que las proteínas eran el principal aporte energético
durante la actividad muscular.
Sin embargo, los deportistas en los que predomina el
entrenamiento de la fuerza, siguieron fieles a los suplementos
protéicos, los huevos crudos y las grandes cantidades
de carne. Incluso aumentó el debate contra los
científicos que afirmaban que el ejercicio no
influía en el necesario aumento de proteínas.
Los científicos decían que los deportistas
podían vivir con las proteínas recomendadas
para la dieta diaria de la población sedentaria,
aproximadamente 1gr de proteína por kilogramo
de peso corporal por día.
Mientras tanto, el punto vista de los culturistas del
bloque del Este, era que se precisaba tres o cuatro
veces esta cantidad para aumentar la fuerza y la masa
muscular. Durante muchos años pareció
no haber forma de aproximar ambas posturas.
Se alcanzó cierto acuerdo al final de la década
de los 80's, después de realizarse nuevas investigaciones.
El resultado fue que ambos grupos tuvieron que llegar
a un término medio.
Los requisitos protéicos aumentan cuando se reduce
el aporte de hidratos de carbono a los músculos
o cuando los deportistas han agotado su energía.
Por tanto, los deportistas con cargas extremas de ejercicio
pueden experimentar un gran aumento en las necesidades
protéicas.
Los deportistas que entrenan la fuerza necesitan proteínas
adicionales para aumentar el aporte energético
necesario para el ejercicio, así como para las
reparaciones y recuperación y para aumentar la
masa muscular. Sin embargo, las proteínas adicionales
que se requieren para crear nuevos músculos son
bastante pequeñas.
No
hay pruebas sólidas que respalden que un aumento
elevado del consumo de proteínas acelera el ritmo
de crecimiento muscular. Las recomendaciones revisadas
sobre el consumo de proteínas para los deportistas
que entrenan
la fuerza son:
Entrenamiento duro: 1.2 - 1.7 g por kg/día.
Los
deportistas en edad de crecimiento deben cubrir sus
necesidades, además de los requerimientos propios
del deporte. Los requisitos proteínicos para
los deportistas adolescentes en fase de crecimiento
son:
2
gramos por kilogramo / día.
¿En
qué se traduce todo esto si nos centramos en
las prácticas alimentarias de los deportistas?
Ha llegado el momento de renunciar a la pasta y optar
por un filete de ternera.
Es necesario tomar los más modernos complementos
de los culturistas. Por ejemplo, hidrolizados de proteínas
en suero de intercambio iónico y aminoácidos
libres, por lo general no.
De las encuestas dietéticas con deportistas se
deduce que la mayoría cubre estos objetivos comiendo
una dieta muy energética y manteniendo la proporción
habitual de proteínas en su alimentación.
Por lo general, las proteínas suponen en torno
al 12-15% de la energía de una dieta.
Los deportistas que siguen dietas hipoenergéticas,
o los que siguen las dietas de moda en las que se excluyen
los alimentos de origen animal y los cereales, pueden
encontrarse con que su consumo de proteínas es
bajo. Sin embargo, el consumo medio de proteínas
oscila entre 70 y 200g por día (o 1-2g por kg
de MC entre los deportistas de fondo) y de nuevo llega
a niveles más altos entre los deportistas concienciados
como los culturistas.
Dicho de otra forma, la mayoría de los deportistas
toman proteínas más que suficientes y
los que no lo hacen es porque probablemente necesitan
una revisión de su dieta general.
EL
PODER DE LOS CARBOHIDRATOS
Los carbohidratos pueden ser usados como combustibles
a través del ejercicio muscular. Sin embargo,
los requerimientos varían de acuerdo al tipo
de ejercicio, la intensidad, la duración y los
niveles individuales de forma física.
No obstante, hay algo que está claro: no importa
cual sea el tipo de ejercicio, usted siempre estará
usando algo de glucógeno. No podría hacer
ejercicio sin él. La cantidad de glucógeno
de su músculo determinará con qué
intensidad y por cuánto tiempo podrá hacer
usted ejercicio.
Los niveles bajos de glucógeno conducen a la
fatiga prematura. Por otro lado, los niveles altos de
glucógeno significan que usted puede entrenar
con más intensidad y durante más tiempo.
Sin
duda, el glucógeno es el combustible más
importante para la práctica de cualquier tipo
de ejercicio.
Entrenar con las reservas de glucógeno bajas
significa que experimentará fatiga más
rápidamente y sentirá que le es más
difícil seguir entrenando con la misma intensidad.
Su entrenamiento será menos intenso, su técnica
se resentirá y aumentará los riesgos de
sufrir una lesión. Si esta situación continuase
en entrenamiento consecutivo durante un tiempo, al final
usted desarrollaría síntomas de agotamiento:
reducción de los estímulos y beneficios,
fatiga crónica y debilitamiento del sistema inmunológico.
En
resumen, las reservas de glucógeno conducen a:
· La fatiga prematura
· Una disminución de la intensidad del
entrenamiento
· Una reducción de los tipos de entrenamiento
· Un resultado pobre
· Un aumento del riesgo de sufrir una lesión
· Una recuperación más lenta
· Presentar síntomas de sobre entrenamiento
Cuanto
más alto sea el consumo de carbohidratos, más
rápido deberá repostar combustible para
sus reservas de glucógeno. Se va a mostrar un
aumento de almacenaje de glucógeno en el músculo
y en el hígado.
- ¿Qué
cantidades de carbohidratos debo ingerir?
La
recomendación hecha por consenso del Congreso
Internacional de la Alimentación, Nutrición
y Acción (1991) es una dieta que contenga entre
un 60 y 70% de energía proveniente de los carbohidratos.
Requerimientos
diarios de Carbohidratos
| Nivel
de actividad* |
g
de carbohidratos / kg / día |
| Ligera
(< 1h/día) |
4
- 5 |
| Ligera
- moderada (aprox. 1 h / día) |
5
- 6 |
| Moderada
(1-2 h / día) |
6
- 7 |
| Moderada-
intensa (2-4 h / día) |
7
- 8 |
| Intensa
(> 4 h/ día) 8 - 10 |
8
- 10 |
| *Numero
de horas de ejercicio o deporte de mediana intensidad. |
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C
O N C L U S I Ó N
La
nutrición, específicamente dentro del
físico-culturismo, es totalmente diferente en
cada atleta, por lo cual es importante evaluar a cada
uno de manera individual, debido a que cada uno de ellos
tiene diferentes estilos de vida, diferentes posiciones
económicas y maneras muy distintas de pensar.
Disposiciones diferentes, ya que en nuestro país
los atletas que se quieren preparar a nivel profesional
tiene que cargar con jornadas de trabajo hasta de 8
horas y a algunos de estos se les llega a descubrir
que tienen alguna patología que impide la metabolización
o asimilación de los nutrimentos.
Es importantísimo estar monitoreando las intensidades
de entrenamiento, para que de esta manera, tomando en
cuenta los puntos ya mencionados, se hagan los programas
de alimentación lo más adecuados posible,
cumpliendo con todos los nutrimentos que existen en
la naturaleza y no tengan alguna carencia, para que
el desarrollo muscular se lleve adecuadamente.
Los programas de alimentación se deben planear
tomando en cuenta el tiempo de su competencia más
importante.
Se debe realizar un programa de crecimiento, donde el
programa de alimentación deberá ser adaptado
de acuerdo a las leyes de la alimentación y a
sus cargas de peso durante su entrenamiento y el tiempo
que dura este mismo.
Generalmente la dieta deberá ser alta en carbohidratos,
en proteínas y grasas regulares para tener un
consumo de energía que pueda mantener un anabolismo
positivo y de esta manera la masa muscular pueda regenerarse
adecuadamente sin ningún problema.
Se toma en cuenta la intensidad del estímulo
de la fibra muscular y el descanso que el atleta realice
durante el día, ya que durante los descansos
se ha observado que el atleta se recupera, regenerando
su masa muscular.
La etapa de crecimiento se recomienda que por lo menos
se lleve a cabo durante 5 a 6 meses, para que haya la
oportunidad de poder incrementar
la masa muscular entres 3 y 6 kilos netos de músculo.
Después, se recomienda que se realice la etapa
de marcación, que por lo menos tenga una duración
de 12 a 16 semanas, tomado en cuenta el porcentaje de
grasa que el atleta haya acumulado. Se recomienda que
en la etapa de crecimiento no rebase el 10 % de grasa,
para que en la etapa de marcación no batalle
para alcanzar una definición óptima y
no se vaya a ver en la necesidad de tomar una decisión
errónea, sacrificándose más de
lo normal, lo cual también se ve afectado en
la pérdida de tono y masa muscular (escurrido).
Esto puede llevar al fracaso de no conquistar el tan
anhelado primer lugar en la competición, así
como poner en riesgo la salud y perder toda la inversión
económica que se ha realizado durante toda la
preparación.
Es por eso que el atleta debe de estar asesorado por
una persona experta dentro del ramo del físico-culturismo,
para que así éste tome las decisiones
adecuadas e incluso no le haga gastar más de
lo debido, ya que el físico-culturismo es un
deporte demasiado caro.
Lic.
Octavio Servin
Director General, Iron Gym Querétaro.
Tomado
de la Revista Físico y Fitness.
Ver
la primera parte de este artículo...(Parte I)
Diciembre-13-2004
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