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La SOYA disminuye riesgos de cáncer de pecho
Consumir
soya dietética podría reducir los riesgos
de cáncer de pecho, debido a que la oleaginosa
contrarresta la proliferación de células
asociadas a la terapia de sustitución de estrógenos,
según una investigación de la Universidad
Wake Forest. El estudio, presentado en la reunión
de la Asociación Americana para el Avance de
la Ciencia, indicó que investigaciones sobre
monos hembra, en período post-menopáusico,
encontraron que la terapia de sustitución de
estrógenos prolifera las células en las
glándulas
mamarias y el tejido
endométrico, lo que es un anticipo del cáncer.
Pero cuando los monos recibieron soya dietética
como parte de su alimentación, la proliferación
de células se detuvo. "Los datos indican
que los suplementos
de soya pueden disminuir la proliferación
de células en el pecho y el endometrio, con lo
cual se reducen los riesgos de cáncer en estos
tejidos", dijo el principal autor de la investigación
y catedrático adjunto de medicina comparativa
en Wake Forest, Mark Cline.
Cline
dijo que, en otras palabras, la proteína
de la soya juega en mucho el mismo papel que la
progestina -en los balances entre estrógenos
y progestina- reduciendo los riesgos de cáncer.
Esto no significa, sin embargo, que no haya riesgos,
agregó el especialista, quien precisó
que es importante determinar las dosis relativas de
proteína de soya y su combinación con
la terapia de sustitución de estrógenos.
Cline indicó que esta advertencia venía
de estudios que llevó a cabo previamente en ratas
cuyos ovarios habían sido removidos. Cline probó
en los roedores varias combinaciones de estrógenos
y proteína de soya; la proteína de soya
no causó aumento en la proliferación celular
ni el útero, ni en las glándulas
mamarias. Pero en dos bajas de la terapia de sustitución
de estrógenos, la dosis de estrógenos
que se encuentra naturalmente en la soya pueden llevar
a un incremento de proliferación celular en el
pecho.
En
dosis mayores de estrógenos, la soya logra logra
disminuir la proliferación celular tanto en el
útero como en el pecho, por lo que Cline concluyó
que "en ciertas combinaciones de dosis, ambas actúan
como aditivos".
"En
otras combinaciones actúan como antagonistas",
por lo que es necesario explorar el mecanismo que hace
que los estrógenos de la soya disminuyan el riesgo
de cáncer de pecho. "El consumo creciente
de fitoquímicos en la dieta humana, o como suplementos
dietéticos, hace imperativo que entendamos sus
efectos", agregó.
Cline
mencionó, además el efecto de la herencia
genética, sobre todo en asiáticos. "Las
dietas asiáticas contienen menos grasas y mayor
proporción de vegetales, incluyendo proteínas
de soya", agregó el catedrático,
subrayando las fuertes diferencias en incidencia de
cáncer entre asiáticos que viven en su
lugar de origen, y sus "primos residentes en Estados
Unidos. Estudios recientes han indicado que mujeres
de origen asiático, nacidas en Estados Unidos,
tienen un 60 por ciento más de riesgo de desarrollar
cáncer de pecho que asiáticas nacidas
en Asia, y que luego emigraron a Estados Unidos y consumen
dietas occidentales. "La contribución de
los vegetales y las fibras para la disminución
de riesgo del cáncer es muy clara. Sin embargo,
el grado en que podemos atribuir efectos anticancerígenos
a compuestos estrogénicos derivados de plantas
aún es incierto, indicó Cline.
CHICAGO,
EE.UU. (NOTIMEX) POR ESTO! FEBRERO DEL 2000.
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