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SUPLEMENTOS NUTRICIONALES EN LA ALTA COMPETICIÓN
Dr.
J. Macarrón
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Desde
que el ser humano comenzó a realizar actividades
deportivas y sobre todo desde que éstas
actividades le suponían el competir con
otros individuos, ha sentido la necesidad, no
sólo de estar mejor preparado físicamente,
factor que intentaba conseguir con el entrenamiento,
sino que la alimentación o la suplementación
de esta ingesta básica, le otorgará
unas mejores condiciones que las de sus adversarios
con el fin de reducir esos segundos, centésimas,
y hasta milésimas al crono, o esos centímetros
a la distancia a batir.
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Un
famoso ciclista dijo hace algunos años, refiriéndose
a la dureza de algunas pruebas: "El Tour no se
gana con spaghettis"
Hoy
en día, con la repercusión social que
tiene cualquier actividad deportiva de alto nivel, nadie
duda que la nutrición del deportista ha de ser
un aspecto enormemente cuidado. El gran problema actual
es que la tentación de pasar de la suplementación,
al uso de sustancias ilegales, es muy grande, más
aún cuando la vida deportiva de un individuo
suele ser corta, las exigencias de los patrocinadores
muy grandes, y el estar en la élite deportiva
está al alcance de muy pocos.
| Ciclismo
de paseo |
200 |
Tenis
de mesa |
250 |
| Marcha |
300 |
Gimnasia
rítmica |
350 |
| Ciclismo
en carretera |
360 |
Natación
de fondo |
450 |
| Remo |
500 |
Fútbol,
balonmano |
500 |
| Rugby |
500 |
Waterpolo |
600 |
| Baloncesto |
600 |
Patinaje
artístico |
600 |
| Ciclismo
de velocidad |
700 |
Carrera
de fondo |
750 |
| Tenis
competición |
800 |
Medio
fondo |
930 |
| Maratón |
700 |
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*
Datos en Kcal./hora
En
período de entrenamiento, el aporte calórico
diario debe ser de alrededor de 3500 Kcal. con la siguiente
relación de principios inmediatos.
Hidratos
de carbono ................................ 55%
Grasa ......................................................
30%
Proteínas .................................................
15%
Agua .......................................................
1 cc por cada Kcal. consumida
El
tipo de alimentos deberá comportar 200 mg. de
Vitamina C,
5 mgr de Vitamina B1, y 4-5 mgr de vitamina B6.
La
ración alimenticia debe realizarse en cuatro
comidas.
a)
Desayuno: FUERTE, aportando de 500 a 700 cal. Cacao
con leche, mermelada, mantequilla, fruta, cereales e
incluso un filete de jamón y un huevo cocinado
al gusto del deportista. Si se toma café con
leche, se forma tanato de cafeína, que es de
difícil digestión.
En el desayuno se debe aportar fibra, pero no más
de 30 gr., porque si no, se comporta como una sustancia
quelante que nos puede arrastrar vitaminas
y minerales.
En el desayuno recomendamos la suplementación
con: Lecitina
de Soya, Levadura
de Cerveza, Germen
de trigo y algo de Polen,
Aminoácidos
y Oligoelementos.
b)
Merienda: LIGERA, leche con galletas y frutas. Es el
momento oportuno para suplementar con Creatina,
precursores del ATP, y Aminoácidos
antes del entrenamiento. En el entrenamiento no olvidar
la ingesta frecuente de bebidas isotónicas. Tras
el entrenamiento aportar carbohidratos
y proteínas
o aminoácidos.
c)
Comida y cena: debe tomar alimentos precisos para cubrir
las necesidades calóricas, preparados de forma
sencilla y con pocos condimentos. En la comida y la
cena, aportar las vitaminas y los minerales.
Primer
plato, predominio de Hidratos de Carbono:
Legumbres
Verduras
Arroz
Pasta, croquetas o similares.
Huevos con patatas (papas) o arroz
Segundo plato:
Carnes
Aves
Fiambres
Huevos
Pescados
El
día de la competición debe consumir fundamentalmente
hidratos de carbono de absorción rápida
y fácil digestión que proporcionen fuentes
de energía. La última comida deberá
hacerse 3-4 horas antes de la competición y estará
fundamentada en purés de patatas (papas), arroz
cocido, carne magra como poca grasa, leche, pan, mermelada
y zumos de frutas muy azucarados.
a)
Desayuno: Deberá aportar el 25% de la ración
calórica del día y es muy importante que
sea rica en proteínas. Sería aconsejable
una taza de cacao con leche azucarado, pan o biscotes
(bisquets) con mermelada, mantequilla o miel. El pan
no deberá mojarse en el líquido, ya que
al deglutirlo sin masticar, no sufre la acción
de la saliva. Cereales malteados o instantáneos
preparados con leche y fruta madura. También
podemos añadir como complemento proteico una
loncha de jamón o un huevo.
b)
Almuerzo/comida: Tomará verdura preferentemente
cruda (ensaladas, zanahorias...) o bien cocida con aceite
vegetal y limón. También carne asada o
frita con poco aceite vegetal o cocida sin salsa grasa,
que puede reemplazarse por pescado o huevos. La verdura
puede sustituirse por patatas (papas), pasta o arroz.
Tomará también 1 porción de queso
semigraso o fresco, 1 yogurt o un vaso de leche. Fruta
madura.
c)
Merienda: Será simple y ligera. Un producto lácteo,
galletas o biscotes (bisquets) y también un zumo
de frutas o una fruta.
d)
Cena: Una sopa de legumbres variada y una porción
de carne, pescado o huevos. Se puede constituir por
un plato de verduras o de puré, dependiendo de
la composición del almuerzo. También queso
o un producto lácteo, fruta cruda o cocida o
un pastel sin crema/sin nata.
En
la dieta de competición existe la denominada
"Ley de las tres horas", que se puede resumir
diciendo que la última comida importante debe
de hacerse tres horas antes de la prueba o competición.
Decirle
a un deportista que consuma proteínas en el desayuno
y que tome cada hora hidratos de carbono hasta el momento
de la competición, no es darle suplementos; es
por el contrario equilibrarle, para evitar los errores
por defecto, es decir, mantener constantes las cifras
de glucosa
en sangre. Es lo que se conoce como ración de
espera.
RACIÓN
DE ESPERA.- La ansiedad precompetitiva, puede modificar
los niveles de glucosa en sangra sobre todo si el sujeto
es emotivo y tiene descargas de adrenalina que provocan
bruscos aumentos de los niveles de azúcar en
sangre por la descompensación de los productos
glucosados del organismo que salen del hígado
y del músculo hacia la sangre, la cual se quema
de manera masiva y en un corto espacio de tiempo, con
el consiguiente descenso de los niveles
de glucosa en sangre. Por lo tanto, un sujeto muy
nervioso, ha podido consumir todos sus hidratos de carbono
antes de comenzar la prueba. Por esta razón existe
la denominada ración de espera entre la última
comida importante y la prueba, a expensas de la levulosa,
administrada cada hora para compensar las caídas
de glucemia. Esta ración, no mejora las marcas,
pero mantiene al individuo en pleno rendimiento. La
miel contiene 50% de levulosa. El zumo de frutas se
puede utilizar como ración de espera, para asegurar
la constancia de la glucemia en sangre, tanto más
cuanto más tiempo haga que se hayan consumido
las proteínas.
El aporte de agua, alto en la ración de espera,
permite la movilización más rápida
y la eliminación de las toxinas que produce la
fatiga. La temperatura más idónea del
agua será alrededor de los 12 ºC.
En
la fase de recuperación se dará al deportista
de manera gradual, líquidos ligeramente alcalinos
e hidratos de carbono de absorción rápida,
tales como caldos y frutas ricas en potasio y en vitamina
C. Los depósitos de glucógeno
muscular y hepático
que se han vaciado durante el entrenamiento o la competición,
hay que llenarlos, y a ser posible en las dos horas
siguientes a la actividad deportiva, ya que es en este
momento, cuando más apetencia hay por reemplazar
lo perdido, por lo que la ingesta de Hidratos de Carbono
en este espacio de tiempo es enormemente importante.
Las
raciones alimenticias en la fase de entrenamiento y
recuperación, van a ser semejantes para todos
los deportistas, con discretas variaciones dependiendo
del tipo de deporte efectuado y de las condiciones ambientales.
Son
importantes unas valoraciones globales sobre las necesidades
energéticas que se precisan dependiendo del "trabajo
deportivo" realizado:
Para
un trabajo ligero, o bién para un intervalo entre
competiciones, las necesidades calóricas son
de 75 a 100 Kcal. por hora
Si
el trabajo es de tipo medio, como un entrenamiento por
ejemplo, las necesidades varían de 100 a 300
Kcal. por hora.
Para
la realización de un trabajo deportivo pesado
(como la competición), su rango oscila de 300
a 500 Kcal. por hora.
Tomado
de la Revista "Qualitas Vitae" (Revista de
Información Médica), Año 0 No.
1, España.
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