Vértigo:
Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado
por una sensación de movimiento rotatorio del
cuerpo o de las cosas que lo rodean.
Vitamina
A (Betacaroteno): Es un
antioxidante liposoluble*. La vitamina A y su precursor
betacaroteno, son poderosos reductores de radicales
libres y son necesarios para mantener la salud de
la piel y de las membranas mucosas, es fundamental
para la salud de los ojos y aumenta la resistencia
inmunológica. Los carotenos son extractos de
origen natural que actúan contra las sustancias
cancerígenas.
Vitamina
B1 (Tiamina): La tiamina
es indispensable para la nutrición de las células
nerviosas, y afecta el metabolismo de los carbohidratos
en el cuerpo; se encuentra comúnmente en alimentos
tales como los frijoles, harina integral, levadura
de cerveza, granos y cereales vitaminados y fortificados.
Vitamina
B2 (Rivoflavina): Vital
para el crecimiento, la reproducción y el buen
estado de la piel, uñas, cabellos y membranas
mucosas. También beneficia la visión.
Vitamina
B3 (Niacina): Ayuda a mantener
una piel sana y un sistema digestivo eficiente. Útil
para el cerebro y el sistema nervioso.
Vitamina
B5 (Ácido pantoténico):
Se encuentra en casi todos los alimentos no procesados
en exceso ni congelados. Útil para cicatrizar
heridas y prevenir la fatiga; ayuda a la formación
de las células, al crecimiento y al desarrollo
del sistema nervioso.
Vitamina
B6 (Piridoxina): Estimula
el sistema nervioso.
Vitamina
B8 (Biotina): También
conocida como vitamina H. Útil para combatir
la depresión, para el tratamiento de la calvicie
y para que el cabello no se quede blanco, ayuda a
aliviar los dolores musculares.
Vitamina
B9 (Ácido fólico):
Es vital durante el crecimiento ya que participa en
la síntesis del ADN, favorece el buen estado
del cutis, retarda la aparición de las canas
y ayuda a aumentar la leche materna.
Vitamina
B12 (Cobalamina): Se
encuentra principalmente en alimentos de origen animal,
útil en la regeneración rápida
de los glóbulos rojos y de la medula ósea;
mejora la concentración de la memoria.
Vitamina
C (Ácido ascórbico): Es un importante
antioxidante hidrosoluble que actúa potenciando
el efecto de otros antioxidantes tal como sucede con
la Vitamina E. La Vitamina C es un ingrediente indispensable
en los procesos metabólicos de nuestro cuerpo
y entre otros beneficios protege las células
del cerebro y la medula espinal, estimula el sistema
inmune y disminuye la incidencia de coágulos
sanguíneos.
Vitamina
D (Calciferol): Ayuda
a absorber el calcio y fósforo útiles
para el mantenimiento del sistema nervioso, dientes
sanos y huesos; vital para la prevención y
tratamiento de la osteoporosis.
Vitamina
E (Tocoferol): Es un antioxidante
liposoluble que previene la oxidación de las
sustancias oleosas que protegen las células,
incrementa la respuesta inmune, previene la formación
de cataratas y puede reducir el riesgo de daños
a la arteria coronaria. Para potenciar su efecto debe
tomarse con Selenio. La Vitamina E es además
reconocida como una sustancia indispensable para mantener
una salud general que nos proporcione una calidad
de vida aceptable. Ayuda a metabolizar la glucosa
en la sangre, es vital en la síntesis o transformación
de grasas y proteínas.