El cuerpo humano necesita más de 50 sustancias químicas llamadas nutrientes para mantenerse vivo. Algunos de ellos forman un subgrupo llamado nutrientes esenciales debido a que nuestro cuerpo no puede producirlos siendo necesario su aporte a través de los alimentos o los complementos alimenticios. Otros necesitan ser consumidos en equilibrio para que puedan llevar a cabo de manera satisfactoria sus funciones en el organismo. Es el caso de los ácidos grasos omega 3,6 y 9.
Los 3 diferentes grupos son ácidos grasos que el cuerpo ocupa para llevar a cabo funciones diferentes pero complementarias. Las series omega 3 y 6 son consideradas esenciales ya que nuestro cuerpo no las puede fabricar, en tanto que la serie omega 9 se sintetiza de forma natural en nuestro organismo. Usualmente nuestra dieta es muy rica en ácidos grasos omega 6 (ácidos linoleico y araquidónico) que a pesar de ser nutrientes esenciales su exceso puede desencadenar en problemas serios de salud como inflamación, enfermedad coronaria, cáncer, asma, artritis y depresión. Por el contrario, el aporte de omega 3 corrige este desequilibrio y protege frente a un número importante de enfermedades crónicas: enfermedad cardiovascular, cáncer, artritis y problemas nerviosos.
Diferentes estudios a lo largo y ancho del planeta han dejado ver que el Omega 3 es efectivo en la disminución de los triglicéridos y el colesterol en sangre, además de tener una importante acción antiinflamatoria útil en trastornos como la artritis y osteoartritis. El omega 3 mejora la elasticidad de los vasos sanguíneos, mantiene estable la presión arterial e impide la acumulación de dañinos depósitos grasos en las paredes arteriales. Una dieta rica en omega 3 contribuye a desarrollo cerebral y ocular, y puede prevenir la enfermedad de Alzheimer. Las fuentes alimentarias más significativas están dadas por el aceite de pescado y los aceites vegetales de linaza y sacha inchi
La otra serie llamada omega 9 puede ser formada en nuestro cuerpo (ácidos grasos no esenciales), sin embargo, su aporte externo resulta muy beneficioso para la salud. Diferentes estudios también han dejado ver su potencial para disminuir el colesterol LDL (colesterol malo) e incrementar el colesterol HDL (colesterol bueno). Esto hace pensar que la serie omega 9 facilita la eliminación de la acumulación de placas en las paredes arteriales, que pueden ser la causa de un ataque cardíaco o accidente cardiovascular. Asociaciones médicas internacionales le han otorgado el sobrenombre de “nutraceutico” por su importante contribución a la salud.
A modo de resumen, el consumo equilibrado de omega 3,6 y 9 contribuye a reducir la inflamación celular que ocurre en las enfermedades crónicas, optimiza la función cerebral, optimiza la coagulación de la sangre y mejora la función de nuestro sistema de defensa.
Lic. Nut. Josué Rodríguez Sosa
Máster Internacional en Nutrición y Dietética
Referencias:
Hibbeln, Joseph R. (June 2006). "Healthy intakes of n-3 and n-6 fatty acids: estimations considering worldwide diversity". American Journal of Clinical Nutrition 83.
Lands, William E.M. (December 2005). "Dietary fat and health: the evidence and the politics of prevention: careful use of dietary fats can improve life and prevent disease". Annals of the New York Academy of Sciences. 1055: 179-192.
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INGREDIENTES:
Aceite de pescado, aceite de Sacha Inchi prensado en frío, aceite de Linaza prensado en frío y vitamina E como antioxidante.
De todas las fuentes naturales conocidas, el aceite de Sacha Inchi tiene el mayor contenido de Omega 3.
PRECAUCIONES:
No tiene contraindicaciones.
PRESENTACIÓN:
Frasco con 90 cápsulas de 1300 mg c/u.
MODO DE EMPLEO:
Tomar una cápsula 3 veces al día, preferentemente con los
alimentos.
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