La
Vitamina E es uno de los nutrientes esenciales para
el ser humano; es liposoluble,
se almacena en el hígado, los tejidos
grasos, el corazón, los músculos, los
testículos, el útero, la sangre, las glándulas
adrenales y la pituitaria. Se compone de sustancias
llamadas tocoferoles; está presente en los aceites
vegetales como el del germen de trigo, en los granos
enteros, fríjol de soya, papa, hígado
y las hojas de muchos vegetales verdes, incluyendo los
nabos; también en nueces, huevos y cereales integrales.
Contiene
Alpha-Tocoferol, (Vitamina E), 400 U.I. Las funciones
bioquímicas de la vitamina E, son materia constante
de estudios científico y estadístico,
en la actualidad se han comprobado sus beneficios en
el ataque a la degeneración muscular, infartos,
algunos tipos de cáncer, así como para
combatir los efectos causados por la contaminación
ambiental.
Estos
beneficios atribuidos a la vitamina E, provienen de
su cualidad antioxidante,
que impide la oxidación de los componentes grasos
de la sangre. El metabolismo
natural de las células, así como la exposición
al sol, al ozono, al tabaquismo y en general al medio
ambiente hostil; producen moléculas tóxicas
que corroen las membranas de las células degenerándolas
o destruyéndolas, la vitamina E, impide este
efecto apoyando la prevención de los males antes
indicados.
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