Aunque vista desde un punto de vista nutricional la fibra alimentaria no es un nutriente, puesto que no participa directamente en el metabolismo, desempeña funciones fisiológicas de gran importancia entre las que destaca la estimulación del tránsito intestinal. Es bien sabido que una dieta rica en fibra dietética activa la función intestinal y previene el estreñimiento.
La fibra insoluble retiene poca agua y se hincha poco en el tubo digestivo, su principal labor es la de limpiar nuestras vías digestivas, aumentar el volumen de las heces y disminuir su consistencia facilitando la evacuación de los desechos de todos los días. Por su parte, la fibra soluble se caracteriza por formar geles viscosos y secuestrar el exceso de nutrientes como azúcares y grasas de la dieta, aunque también contribuye al ablandamiento de las heces. La fibra soluble es una forma muy saludable de control metabólico para enfermedades como la diabetes y los niveles elevados de triglicéridos y colesterol en sangre.
Otro de los beneficios de la fibra dietética es su capacidad para inducir saciedad, razón por la que cualquier tratamiento para el control de peso incluye cantidades suficientes de dicho compuesto. A lo largo de varios años se han estudiado los beneficios adicionales de la fibra y existe evidencia suficiente para decir que el consumo diario de fibra dietética disminuye el riesgo de enfermedades como hemorroides, diverticulosis y cáncer de colon y recto. La fibra dietética también se relaciona con menores índices de obesidad, diabetes e hipercolesterolemia.
Algunas de las mejores fuentes de fibra dietética se encuentran en el salvado de trigo, soya, avena, granos enteros, frutas y verduras frescas y con cáscara. Los nutriólogos recomendamos consumir fuentes variables de fibra dietética durante el día y consumir abundante agua para aprovechar al máximo sus propiedades. Las autoridades de la salud indican un consumo de 30 a 35 gramos de fibra dietética todos los días.
Lic. Nut. Josué Rodríguez Sosa
Máster Internacional en Nutrición y Dietética
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INGREDIENTES:
Salvados de trigo, avena, soya y hierbabuena (Mentha sativa L.), inulina y estearato de magnesio.
PRECAUCIONES:
No tiene contraindicaciones.
PRESENTACIÓN:
Frascos con 125 y 250 tabletas de 500 mg c/u.
MODO DE EMPLEO:
Tomar o masticar de 2 a 4 tabletas 3 veces al día, de preferencia antes de cada alimento. Tomar con suficiente agua. |