El Ginseng es uno de esos extractos naturales que nos ayuda a hacer frente a las exigencias de la vida actual. Esta milenaria raíz es bien conocida por su capacidad de mejorar la respuesta al estrés e incrementar la energía y vitalidad. Las sustancias clave, llamadas ginsenósidos, aumentan la capacidad física y mental para trabajar. También, muchos de los consumidores experimentan mejoras en su capacidad sexual. Algunas evidencias indican que el consumo de Ginseng optimiza la acción del sistema inmunológico mejorando nuestra capacidad de defensa ante un gran número de enfermedades.
El Polen de Flores es otro de los compuestos que ha sido utilizado exitosamente en casos de decaimiento físico y episodios de baja energía, debido a su importante valor nutritivo: proteínas de alta calidad, vitaminas (grupo B, C, provitamina A), sales minerales, oligoelementos y enzimas que mejoran la asimilación de sus componentes. Además, el polen de flores mejora el transporte de oxígeno por el cuerpo al incrementar nuestros glóbulos rojos. De hecho, los textos científicos lo recomiendan con frecuencia para corregir cuadros de anemia. El polen de flores es también reconocido en la medicina tradicional como un excelente apoyo para reducir la inflamación de la Próstata, que generalmente se presenta en hombres mayores de 40 años y que debe ser vigilada por un médico para evitar serias complicaciones.
Por su parte, la Vitamina E destaca por su dualidad: su acción vitamínica y condición antioxidante. Este nutriente protege nuestras membranas celulares de la oxidación (degeneración), especialmente de los sistemas nerviosos, cardiovascular, glóbulos rojos y células musculares. Esta vitamina juega un papel importante en la prevención de un gran número de enfermedades degenerativas asociadas al envejecimiento como daños cardiovasculares y cáncer. La Vitamina E es muy apreciada entre quienes desean retardar los signos de la edad y hacer frente al estrés de todos los días.
En el mismo sentido de los males cardiovasculares, el consumo de ácidos grasos esenciales Omega 3 ha demostrado disminuir la incidencia de infartos así como mantener en límites saludables los triglicéridos y colesterol de la sangre. Los beneficios de los llamados Omega 3 alcanzan también el sistema nervioso ayudando a mantener la memoria y capacidad de concentración.
Otro de los puntos a cuidar en el hombre adulto es la función regular de la glándula prostática. Padecimientos como adenomas benignos, inflamación y crecimiento anormal, han mejorado gracias al efecto antiinflamatorio del aceite de pepita de calabaza.
Lic. Nut. Josué Rodríguez Sosa
Máster Internacional en Nutrición y Dietética
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